miércoles 29 de febrero de 2012

"Facebook usurpado" o la gota que hizo que el vaso rebalsara...

Lo que voy a transcribir (sin los comentarios), es la “gota que rebalsó el vaso”. Que mi socia y aun cónyuge haya escrito en Facebook -donde mi hija lee- que yo busco el mal para mi hija (dicho en los comentarios que soy yo para que no quede duda alguna) hizo que ya no soporte más el callar la historia, dado que poco me importa que siga propagando su “miente, miente que algo queda” respecto de mí y de la empresa, inventando ahora que “alguien”, es decir yo mismo, ha “usurpado” el nombre de mi propia empresa. ¡Basta de silenciarme! ¡Basta de dejar que me siga enlodando! Porque, además, es muy fácil ver cuándo se crearon las cuentas., tan fácil como le ha sido comprobar al juez todo lo que yo le he dicho.

Esto es lo que me llena de tristeza y vergüenza ajena:


Marta Caluch
QUERIDOS AMIGOS COLEGAS DE LA VIDA Y FACEBOOK, LA ÚNICA PAGINA OFICIAL DE MARTA CALUCH VIAJES Y TURISMO ES ESTA, CUALQUIER OTRA QUE TENGA ALGUN TIPO DE SIMILITUD CON MI NOMBRE O LOGO NO ME PERTENECE.

POR FAVOR NO SE DEJEN CONFUNDIR, SOLO SEAN AMIGOS DE ESTA LAS DEMÁS NO ES DE MI EMPRESA NI MÍA.

NUNCA CREÍ QUE ESCRIBIRÍA ESTO PERO ALGUIEN TOMO MI NOMBRE COMO SUYO Y NO ES ASÍ, ADEMAS DESEA HACERNOS DAÑO A MI HIJA Y A MI CON PUBLICACIONES CALUMNIOSAS Y MENTIROSAS.

EL LOGO ES EL QUE ESTA EN ESTE MENSAJE NO OTRO, POR FAVOR QUE NO LOS CONFUNDAN.

GRACIAS Y DISCULPEN ESTE MENSAJE. MARTA CECILIA CALUCH, 18.136.331



Al principio, escribía para tratar de contrarrestar la infamia. Luego, como forma de hacer catarsis. A partir de ahora, simplemente escribo para el después. Escribo para cuando mi hija sea grande y pueda entender lo que nos sucedió leyendo los hechos. Y esto no invalida que ya haya escrito casi treinta hojas que llegarán –a su debido momento– a manos de mi hija, donde expongo muchas intimidades que nunca ventilaré en público.
Es decir, primero quería que me leyeran quienes escuchaban de mí las más horrendas mentiras, aunque sin certeza alguna de que ello pudiera siquiera suceder. Luego, escribía por escribir, ni siquiera para ser leído. Ahora escribo para cuando mi hija me lea.

Si hay algo que haya que entender, es que lo que me sucede es mi exclusiva culpa. Y mi culpa consiste en no haber hecho lo mínimo necesario por mi propio bienestar y crecimiento en virtud de mi soberbia: pensé que con mi inteligencia TODO podía solucionar, tanto los problemas mentales de mi esposa como las falencias afectivas y de formación de ella.
Es que siempre temí por la salud de mi esposa. Siempre me recordaba su condición de operada del corazón. Siempre me recordaba cuando ella estando sola en el departamento de Pergamino intentó matarse.
Continuamente temí por lo que ella se pudiera hacer a sí misma o lo que pudiera pasarle a su salud. Reitero: es que siempre, pero siempre, confié ciegamente en mi inteligencia, sin darme cuenta que no basta la inteligencia para resolver problemas unilateralmente…

De a poco, dejé de hacer lo que se debía para hacer lo que se me pedía.

A medida que los años pasaban, yo pensaba que todos los traumas, todas las miserias vividas por mi esposa antes de conocerme en el ‘84 se estaban olvidando porque se dejaban atrás, porque se superaban por el amor y por su radical cambio de vida. Porque si bien seguía haciéndome notar que era operada de corazón y que “no soportaba” situaciones de estrés, yo también notaba que había más días en donde ella reía, que había más cosas que ella se animaba a realizar por sí misma.


En 2002 por fin logré que se entendiera que debíamos tener nuestra propia empresa, para lograr crecer económicamente y poder –de esa manera– tener una vejez sin sobresaltos. Además, ahora teníamos una hija, motivo más que suficiente para empezar a pensar en ese crecimiento económico para poder brindarle educación y recursos para que se desarrolle en lo que deseara.

Todo el 2003 fue un “no creo poder, no me siento capacitada, ¿estás seguro?”

Por fin, el 2004 fue el comienzo de la empresa. Empresa que armé completamente yo. Desde el nombre hasta la elección de la oficina, pasando por quien sería el presidente y quien el vicepresidente, fueron mis decisiones. Todas las compras, desde mobiliario hasta computadoras las hice yo. Todos los proveedores que nos acompañaron en los años en los cuales tuve a cargo la dirección de la empresa fueron mis elecciones. Todos los folletos, todos los itinerarios, todos los tarifarios, todos los manuales de servicios, todas las páginas web, todas las cuentas de Facebook, de Blogger y de Twitter, todas las cotizaciones, todas las publicidades, todo pero TODO fue realizado exclusivamente por mí.
Y por eso, también dividí las tareas en la empresa de la siguiente manera: Marta se tenía que ocupar de captar clientes y controlar ingreso y egreso de dinero y yo de todo lo demás, delegando el hablar con las agencias en los empleados. Así funcionó la empresa hasta 2008.

En 2005, Giuliana comienza a ir al Jardín de Infantes. Estaba tan contenta de ver a otros chicos que abrazaba a todos y quería jugar con todos. Fue un año muy intenso, y -podría decirse- un año feliz dadas las circunstancias. La empresa crecía y las cosas parecían ir bien.

En 2006, comienzan a intensificarse los roces por cómo dirigir la empresa. Giuliana es feliz con su segundo año en el Jardín de Infantes. La empresa seguía creciendo.

En 2007, mi mamá se enferma de leucemia aguda. Y a partir del conocimiento de la enfermedad terminal de mi mamá, es que mi esposa comienza a actuar “distinto”, aunque al principio no lo noté enseguida.
A la muerte de mi mamá, nuestras diferencias en el manejo de la empresa se hacen cada vez más fuertes. Los puntos de vista comienzan a divergir irremediablemente y el matrimonio sufre las consecuencias, ya que mi esposa nunca pudo separar al socio del esposo. Es que desde 2004, he sido incapaz de lograr que mi cónyuge escindiera al “socio” del “marido”. Así que si el “socio” no estaba de acuerdo con una decisión y lo hacía saber, era el “marido” el que se “enojaba”.

En el verano de 2008, mi esposa sufre un grave episodio de estrés y depresión, motivo por el cual comienza a tomar “Foxetin” (que deja y lo retoma en el 2011, como así también comienza ese año la toma de 4mg diarios de Rivotril, todos recetados por un médico psiquiatra). Temí, en ese momento, que volvieran los fantasmas enterrados de su niñez y adolescencia, sin pensar que quizá esto se debiera a un eventual uso de drogas o a una “doble vida” ya que no había motivo objetivo para su depresión.
Se despertaba en el medio de la noche para pararse al lado de la cama y saltar (literalmente) en el lugar por el lapso de 10 a 25 minutos. No había manera de calmarla, ni con gestos ni con palabras. Y de día, sus facciones estaban rígidas al igual que sus movimientos.

El 2009, por todo lo que he venido viviendo, hace que me replantee mi vida. Hasta allí, cualquier cosa (con las excepciones que comienzan a mediados de 2007) que debiera resolverse en la empresa, era motivo para que se me consultara. Sostengo que los sistemas prevalecen a las personas, así que era necesario que se implementaran medidas que tendieran a que los empleados fueran menos dependientes de mí para así mantener la empresa en funcionamiento, artífice de la comida de mi hija. Y propongo, con mucha más firmeza, cambios necesarios en la empresa, los cuales JAMAS fueron siquiera puestos a consideración.

El 2010 fue el comienzo de la etapa más triste de mi vida, porque todas las tensiones, todas las frustraciones que acumulaba mi esposa son descargadas en el seno de la familia, particularmente sobre nuestra hija.
Nuestra relación personal fue simplemente ríspida. Se hacía muy dificultoso poder estar trabajando juntos cuando día a día se discutía en y por la empresa.

El comienzo de 2011 fue caótico.
En nuestra última discusión en la oficina, me sentí moralmente afectado. Y por eso mismo, me ví en la obligación de no ir a la oficina en lo sucesivo y seguir trabajando desde mi hogar para que el escándalo no llegara a afectar en más a los empleados, que en esa época eran cuatro, aunque yo no estaba de acuerdo ni en la cantidad ni en la calidad de los mismos.
A partir de allí, lo único que decía en casa era “¡andate, andate ya!” ya que si yo no me iba “ya averigüé cómo golpearme y echarte la culpa, así que te vas o terminás preso porque te voy a denunciar por violencia” (SIC). Y en estos días en que su obsesión era echarme de mi hogar, mi esposa comienza a utilizar la cuenta de Facebook que yo le había creado tiempo atrás.
A todo esto, mientras yo le pedía que buscara ayuda profesional (siquiátrica y sicológica) y ella decía “no hacerle falta” y que “no la tratara de loca”, se seguía alquilando tozudamente un local a la calle sin hacer lo necesario para que el mismo fuera una boca más de venta en vez de un gasto inútil. Además, en lo personal llamó al inquilino de un departamento de mi familia de sangre para que “abandonara” el departamento ya que “lo necesitaba” para que yo fuera a vivir allí. Y al no lograr (como era de prever) su cometido, buscó y me comunicó que fuera a ver un departamento amueblado a unas 6 cuadras de la empresa para que me mudara allí.
Nuestra hija le decía que “si vos no querés que papá viva acá, ¿por qué no te vas vos que sos la que tiene el problema?”
En virtud de las circunstancias en las cuales nuestra hija se veía envuelta, propuse, insistí y logré que mi esposa aceptara que era necesario “descomprimir” la situación mediante el menor costo monetario. Y que si salía de viaje, lograríamos dos objetivos: laboral y personal.
El primero de marzo del año pasado me fui a Villa Carlos Paz, ya que deseaba estar el lunes para el primer día de clase de Giuliana. De allí pasé a deambular (verbo que luego sabría que tendría que utilizar) por las provincias de Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, Neuquén, Chubut y Río Negro.
El 21 de abril era la fecha de regreso y pensaba llegar a Buenos Aires el 22.

Me fui con poco efectivo y tarjetas de crédito propias y corporativas.
A medida de que los días pasaban, el dinero comenzó a ralear y el disponible en las tarjetas de crédito a disminuir. Así llegamos a la cuarta semana de marzo, donde me quedo sin tarjetas de crédito por falta de pago, situación que persiste a la fecha. Me di cuenta de la situación cuando no puedo realizar un pago en la ciudad de Mendoza y luego llamo a los teléfonos de las tarjetas de crédito para corroborar la cantidad de dinero que tenía disponible para gastar.
Desde allí, fue un mes de penurias constantes. Como debía seguir viaje, lo poco que se me mandaba debía ser utilizado para poder trasladarme de localidad en localidad.
Tampoco pude visitar hoteles ni receptivos, ante la orden de que no lo hiciera ya que se debía dinero tanto a unos como otros. Así que el viaje fue completamente inútil para la empresa y mucho más inútil para nuestra relación familiar. Fue simplemente un método de tortura al no poder ver a mi hija por casi dos meses y por no poder contar con dinero para ni siquiera comer.
Todo el viaje está descrito en un cuaderno que mi hija eligió para tal fin (y con filtros necesarios para no escribir todo lo que me sucedía y que no tiene por qué saberlo para sufrir una criatura de 9 años) y que además lo digitalicé para que pudiera leerlo, en vez de sospecharlo al descubrir qué decía mi letra.

Me entero que el 25 de abril (primer día de trabajo desde mi regreso) Marta tendría una reunión en la oficina con el contador. Como yo quería intervenir en la misma, voy hacia la oficina y allí me entero que la cerradura había sido cambiada cuando la llave computarizada no ingresa en la misma. Hasta el día de hoy, no cuento con la llave correspondiente por decisión de mi socia.
De todas maneras, logro reunirme con el contador y hacerle ver que era menester no seguir con la empresa, lo cual descarta absolutamente. Es que yo, por lo que se me había dicho, entendía (de buena fe) que la empresa estaba mal, que no había conducción acorde, que correspondía honrar los compromisos y liquidar la empresa dado que entre los socios no había manera de ponerse de acuerdo.
Sin embargo, nada de lo que propuse se tuvo en cuenta. Marta, para poder continuar con la empresa, comienza a mentir deshonestamente, buscando engañar a proveedores y amigos, algo que –lamentablemente- logró.

También le solicito hacer terapia de pareja, puesto que aunque no fuéramos matrimonio en lo sucesivo, siempre seríamos los padres de Giuliana y por ella teníamos que tener una relación sin conflictos, a lo que se niega sistemáticamente diciéndome “ya me habían dicho que me lo ibas a proponer”, aunque nunca supe qué quiso decir.

Desde mi “exilio obligado” que comienza el 1 de junio pasado, actualizo el Tarifario de Cataratas del Iguazú (solamente éste dado que se me negó la documentación para poder seguir trabajando en otros destinos) y realizo las promociones que se entregaron en el WorkShop 68 LADEVI.
Es triste, pero recién fuera de mi hogar me di cuenta de que mi esposa necesitaba ayuda urgente para que no siguiera dañando a Giuliana.

Pensé que todo lo que yo hacía para que Marta no fuera insegura y para subirle la autoestima era lo que ella necesitaba (por ejemplo, que estuviera al frente de una empresa y que sea reconocida en el medio), cuando ella buscaba la humillación para sentirse “mejor”.
No tolera la idea de fracaso (“Me mato si la empresa no sigue”) y el desafío que significaba volver a empezar.
Nunca reconoció sus errores y me endilga a mí desde el incendio de Roma en la época de Nerón hasta el accidente nuclear en Fukushima. En todo caso, tenemos culpas repartidas. Nunca nadie es culpable exclusivamente de un fracaso, sea el fracaso tanto empresarial como matrimonial.

En las vacaciones de invierno pasadas, Giuliana estuvo exclusivamente conmigo todos los días. Fueron las dos semanas en que mi hogar coincidió con el lugar donde dormía, porque mi hogar es donde mi hija se encuentra y no donde me alimento y pernocto.
En las vacaciones, también recibo el presente mail que no leo hasta casi promediando el mes de agosto, cuando ya era demasiado tarde (el énfasis es mío):

----- Original Message -----
From: Agencias - XXXXX Argentina
To: Marta Caluch Viajes & Turismo
Sent: Wednesday, July 27, 2011 12:42 PM
Subject: RE: Cotizador Online

Pilar,
Perfecto, si me habías comentado del cambio societario.
Estaré a la espera entonces.
Mucha suerte
Saludos,

Fermín XXXXX
XXXXXXXXX
________________________________________
De: Marta Caluch Viajes & Turismo
Enviado el: Miércoles, 27 de Julio de 2011 12:38 p.m.
Para: Agencias - XXXX Argentina
Asunto: Re: Cotizador Online

Buenos días Fermín, te cuento que aun no hemos tomado ninguna definición al respecto ya que hasta agosto no vamos a definir quién será el nuevo programador de la página web, pero apenas tengamos eso te avisamos!
Lo tenemos agendado, no es olvido es sólo que estamos postergando algunas cuestiones debido también a cambios en la estructura societaria de la empresa
Saluda Atte.
Pilar.



Para lograr el cometido de “quedarse con todo”, decisión que ya había sido tomada antes de Agosto, lo primero que hace mi socia es mandarme el siguiente mail, donde yo ni sospechaba que estaba vaciando la empresa ni que todo el ambiente de turismo sabía que “habría cambios societarios” y de “web”:

----- Original Message -----
From: Marta Caluch
To: guardia.martacaluch@claroar.blackberry.com
Cc: El papá de la Bombona ; gerencia@martacaluch.com
Sent: Thursday, August 04, 2011 6:06 PM
Subject: comentario importante

Te queria decir que no entra dinero, no tengo ni $1 ni para mi para ir al super, lo cual seguro tendré que ver a quien le pido prestado para poder comprar la leche y afines para ella, te lo comento porque no se tus planes para con Giuliana desde mañana.


Lo único que yo sabía era el listado de cheques rechazados de la empresa (de la cual sigo siendo el Vicepresidente y dueño del 50% de las acciones) en la semana del 1 al 5 de Agosto de 2011:

Cheques rechazados en cuentas de personas jurídicas
CUIT 30-70895309-8

Nro Cheque Fecha del Rechazo  Monto   Causal 

25129571   01/08/2011   1.042,00 Sin Fondos
24854548   01/08/2011   1.305,00 Sin Fondos
24854546   01/08/2011   3.051,00 Sin Fondos
24854545   01/08/2011   3.573,00 Sin Fondos
25129574   02/08/2011   5.561,50 Sin Fondos
24854530   02/08/2011   2.590,00 Sin Fondos
25129569   03/08/2011   1.161,00 Sin Fondos
24854519   03/08/2011   2.000,00 Sin Fondos
24626440   03/08/2011   1.307,00 Sin Fondos
24626421   03/08/2011   1.352,00 Sin Fondos
24626431   04/08/2011   1.575,00 Sin Fondos
 4854531   04/08/2011   2.016,00 Sin Fondos
25129566   05/08/2011     783,00 Sin Fondos

Es decir, que solamente en la primera semana de Agosto de 2011, constaba que la empresa en común con mi esposa tenía una deuda de $ 27.316,50 (veintisiete mil trescientos dieciséis pesos con cincuenta centavos) por cheques emitidos por la Presidente, todos sin fondos.

Al recibir ese mail, dado que JAMAS recibí dinero alguno de la empresa por mi función y dado que siempre el dinero fue manejado por mi socia, solicité ayuda a mi familia, me hice de alimentos y traje a mi hija a mi lado.
El sábado 6 de Agosto de 2011, mi esposa me dice que “no contaba con dinero”, lo cual implicaba que no era posible por ella alimentar a nuestra hija.
El domingo 7 le mando el siguiente mail a mi esposa:
----- Original Message -----
From: Gerencia - Marta Caluch S.A.
To: Marta Caluch
Cc: marta_martacaluch@hotmail.com
Sent: Sunday, August 07, 2011 10:06 AM
Subject: Soluciones

Sinceramente, no sé cómo escribirte. Porque diga lo que diga, lo tomás a mal. Hasta mi silencio te perturba, así que supongo debo dejar de preocuparme acerca del “cómo” para concentrarme en el “qué”. Y por ello, lo primero que voy a hacer es enmarcar la situación actual.
(….)
Como siempre hablamos con Giulianita, lo único que no tiene solución es la muerte. El problema es que no siempre los individuos están dispuestos a aceptar las soluciones dado que las mismas “no siempre gustan”.
(….)
Insisto, si se toma una decisión estratégica, se debe obrar en consecuencia. La decisión estratégica que tomaste fue “salvar la empresa por sobre todo” y por eso hay muchos caminos que se eliminaron, muchas chances que ya no existen, muchas soluciones ya impracticables.
El dejar caer “ahora” a la empresa es una reverenda tontería, pero más estúpido es no hacer lo necesario para que “no caiga”. Si se deja caer la empresa en la actualidad, ¿acaso no era más inteligente hacer esto a principios de año? Además, ¿querés que te recuerde lo que pasamos Giulianita y yo cuando amenazaste con el matarte cuando te dije que había que cerrarla?
(….)
Sigo sosteniendo que la actividad turística está teniendo una transformación hacia dos maneras de viajar y comprar: A) el que compra en los cada vez más grandes “pulpos” concentradores (Ola, Despegar, etc.) y B) el que viaja “por su cuenta”.
Si se es “mayorista” o se ofrece lo que nadie ofrece o se tiene el monopolio de “algo” (léase hotel, léase aéreos, léase destino) que la gente “necesita” y por eso “está dispuesto a pagarlo”.
(….)
Siempre digo que lo único que sirve en la actividad, si es que no se tienen decenas de millones de dólares para hacer otro “Despegar.com”, es poner un receptivo. Y también digo siempre que la condición necesaria (aunque no suficiente) para triunfar es que hay que tener tres cosas: inventiva o creatividad, presión externa para estar siempre atento e inversión con dinero propio.
Con un receptivo se es “parte” del turismo y no se es “intermediario” del turismo. Los mochileros extranjeros que encontré en todos mis viajes llegaban por su cuenta (incluso a veces “a dedo”) a un hostel cualquiera y lo único en que gastaban era en tomar una excursión para conocer, si es que no había otra opción.
(….)
La solución es simple. Viendo la planilla de Excel que está en la notebook de Giuliana es evidente.
Acá está lo que hemos hablado con Giuliana: o vamos a vivir “al interior” con un receptivo o se sigue en Buenos Aires con oficina propia viviendo en la casa donde estoy ahora. Cualquier otra alternativa es inviable en lo económico.
Espero que lo leas y lo entiendas. Por el bien de todos. Principalmente, por el bien de nuestra hija.


Por la noche, luego del mail, y luego también de indicarme que “seguía sin tener dinero”, mi esposa me denuncia falsamente “por extorsión” diciendo que yo pretendía plata para “restituirle” a nuestra hija. Y para ello, primero se dirige a la comisaría de Callao y Las Heras y luego, al juzgado. Visto que había que “esperar” y sus “urgencias” no podían hacerlo, concurre a la “Oficina de Violencia Doméstica”, para acelerar “el trámite” y así poder hacer y deshacer a su arbitrio en la empresa. Ya se había dicho: para Agosto, habría cambios societarios…

Luego de esto, mi hija estuvo viviendo subrepticiamente en la oficina, no en un hogar.

Desde que mi hija fue arrancada de mis brazos por la codicia y la miopía de su madre, solamente la vi durante 3 veces (tres sábados en los cuales estuve con Giuliana 1:30 horas, 1:50 horas y 2:11 horas respectivamente). Y únicamente pude hablar “libremente” con ella el 24, 25 y 31 de Diciembre. El 1 de Enero, solo por la mañana pude hablarle. Mi hija me dijo que la llamara por la tarde, cosa que hice y jamás logré que se me atendiera el teléfono.
En la actualidad, 29 de Febrero de 2012, mi hija “no quiere” hablar conmigo, aunque jamás me lo ha expresado. Tanto mis empleados como mi esposa me cortan el TE cuando intento hablar con Giuliana a la oficina y también mi esposa no atiende los teléfonos particulares cuando intento hablar con mi hija.
Esto es un drama familiar, que fue incoado por mi esposa por MOTIVOS ESTRICTAMENTE ECONÓMICOS SIN ANTEPONER A SUS CAPRICHOS LAS NECESIDADES Y LOS PESARES DE NUESTRA HIJA.

Sin embargo, la “Presidente” se sigue regodeando con un séquito de “amigos” virtuales que celebran cada estupidez que en mi contra dice. Habla para un círculo áulico, dado que ello es otra manera de expresar su onanismo.
Empero, sigue sin pensar en nuestra hija. Sigue con su mentir y engañar. Sigue sin pagar las cuentas. Sigue con su “afecto depresivo”. Sigue con “cierta labilidad y falta de recursos en relación al rol materno”. Sigue sin que nadie la frene antes de que en su descontrolada carrera lastime a terceros. Sigue yendo a comisarías varias para generar denuncia tras denuncia que terminan inexorablemente o en la nada o en mi sobreseimiento. Sigue consiguiendo incautos para que firmen cheques sin fondos en nombre de la empresa. Sigue buscando nuevos receptivos que le den servicios sin que pague previamente por los mismos. Sigue con el vaciamiento de la empresa. Sigue con su rol de “víctima” que tantos réditos le ha dado. Sigue medrando con el “homenaje a su padre” que yo escribí en su nombre. Sigue diciendo que “es operada del corazón” mientras fuma dos atados diarios.
Pero, ¿por cuánto tiempo va a poder “seguir”?

Yo sostengo desde el principio que todo es un gran error, aunque no lo hacía público como ahora. Fue un error no escuchar a mi hija en la noche del 9 de Agosto. Es un error que mi hija no pueda estar libremente con su padre. Es un error todo el proceso judicial, porque parte de una falacia. Es un error que padre e hija no puedan comunicarse libremente. Es un error seguir desmembrando la familia. Es un error seguir insistiendo en desvincular al padre de la hija. Y es un error fatal querer quedarse con el 50% de mi empresa usando para ello a nuestra hija.
¡Dejémonos de embromar! De todo lo que digo tengo pruebas documentales. Por eso, no digo que mi socia es la jefa de una asociación ilícita conformada por ella y tres personas para despojarme de mi patrimonio y de mi hija, dado que todavía no lo he querido probar para cumplir con una promesa que le hice a mi princesita: jamás pondría presa a su madre...

lunes 27 de febrero de 2012

Acerca de Lucas, su papá, el transporte y la falta de instituciones

El título me intimida, porque el texto debe estar a su altura. Sino, simplemente me convertiría en un editor periodístico: prometiendo más de lo que ofrezco, llamando la atención con la tipografía grande y escribiendo sin contenido.
Intentaré acercarme a mis ideas mediante la escritura. Y escribiré de lo que conozco, simplemente mediante anécdotas y vivencias. Aunque el texto no responda a las expectativas ni a mis deseos, pero es lo que puedo hacer: ni más ni menos.
 
a) Uno de los tantos viajes de Pergamino a Buenos Aires. Micro. Inconveniente con una rueda trasera y a cambiarla.
Sucede que “el auxilio” no era del mismo tamaño que las demás ruedas. Así que “a bajarle la presión” para poder seguir viaje y llamar a la empresa para que acerque la rueda correspondiente a una dirección donde el micro haría una parada, rogando que nada suceda hasta llegar allí.
b) Viaje a la Patagonia. El ómnibus salió del taller con el tanque de combustible emparchado y con la orden de no cargar más de la mitad del combustible, por riesgo a que el parche no se mantenga.
Saliendo de una estación de servicio, el “parche no emparchó más” y el ómnibus se incendió. El azar hizo que solamente se registraran pérdidas materiales.
c) Un chófer se le queja al dueño del auto porque las ruedas traseras mostraban la total falta de caucho y la malla metálica hacía ruidos sobre el pavimento. “Yo te aseguro que no pasa nada, seguí manejando que la rueda va a aguantar, papito”
d) Día de lluvia. Orden a los choferes: “despacito, despacito porque sino no van a poder frenar” Obvio: una cubierta lisa es para la fórmula 1 en piso seco, no?
e) El último vehículo que manejé (por no contar lo de los demás) no tenía limpiaparabrisas. No tenía luces ni de posición, ni de freno. Las ruedas traseras eran de un tamaño diferente de las delanteras y por eso “inclinaba” la trompa al piso. Todas las gomas eran usadas, es decir, se le colocaban los neumáticos (sin recapar) que los “estúpidos” dejaban de usar porque “creían que no servían más” y por ello compraban nuevos. Frenaba mal, dado que solo lo hacía con las ruedas delanteras y a veces con “ruido” por pastilla gastada. El vidrio de la puerta del conductor se mantenía mediante una cuña y la misma no abría desde el exterior, cuando desde el interior había que “tirar” de un cable ya que la manija estaba rota . No había panel de instrumentos. Las correas, gastadas, hacían ruido; aunque no tanto como la homocinética. No tenía “luz alta” porque la perilla correspondiente estaba rota. Solamente “funcionaba” la luz baja de la óptica izquierda, óptica que tenía roto el enganche con la carrocería y para que no “alumbrara al piso” yo tenía que colocarle a modo de sostén algo por debajo. La suspensión era inexistente y la trasera tenía rota el apoyo del amortiguador en la carrocería. El asiento del conductor estaba roto, no tenía desplazamiento y estaba torcido hacia la derecha. Eso sí: el motor aceleraba siempre y cuando no se cortara el cable…
 
¿Qué tienen en común estos cinco ejemplos? La codicia, el afán de lucro por sobre la vida de los demás. Y por eso también se contrata a cualquier persona para que sea el responsable de la vida de los pasajeros. Tanto drogadictos como borrachos son quienes conducen. Y no hablo de su “vida particular” sino que tanto estando drogados como borrachos llevan personas.
Hace unos días, volviendo de Pergamino, escucho a los choferes hablar entre sí acerca de qué bebida tomar o no por el “dolor de cabeza” que viene por la resaca. Que la cerveza “Quilmes” ya no es la misma que antes, que el Whiskey (sí, conozco que en la Real Academia dice que debemos escribir “güisqui”o “whisky” pero me gusta más la grafía celta) no conviene, que el Fernet te hace mal al estómago y que el vinito blanco con la comilona de anoche le hizo mal... Mejor, me dije, escucho a Arjona en el iPod. Y eso hice, era preferible.
 
¿Acaso podemos pensar que en el caso de los trenes es diferente? “Seguí, seguí” es la altamente probable respuesta a cualquier reclamo de los conductores diciendo que una formación “frenaba mal”. Hay que seguir, total el que viaja no es un “prójimo” ni un “semejante”. Como dijo el Secretario de Transporte al referirse a “la carga” (SIC), si era feriado hubiera habido menor cantidad de víctimas.
Porque detrás de todo lo que sucede, sucedió y sucederá, se encuentre una concepción antropológica en donde los demás no son como “yo” y por ello pueden viajar en esas condiciones y morir como lo que son: pobres animales y/o animales pobres.
 
Estamos gobernados por perversos. Y estamos siendo transportados por perversos. Desde hace muchos, muchos años. Y si no ponemos freno a la perversión de una buena vez por todas, luego no nos quejemos ni nos extrañemos si nos morimos. Porque en la Argentina, todo el mundo dice que “no pasa nada” hasta que PASA.
 
Lamentablemente, los seres humanos en general somos superficiales. Hoy nos horrorizamos por la tragedia y mañana estaremos “horrorizados” porque la prensa nos habla de una pelea entre dos pécoras por un problema de “cartel” o porque están en connivencia con un conductor de un “programa de chimentos” para representar una pelea que suba el rating o mientras “bailan” o “cantan” por un sueño. Nada dura, y nada tampoco se profundiza. Labilidad, sería la palabra.
¿Hay marchas ahora por la inseguridad? ¿Alguien se acuerda de Axel? ¿Y alguien se acuerda del anterior “accidente” de trenes en el barrio de Flores? Y por eso, como nadie recuerda, porque la cantidad de información que nos invade es superior a lo que podemos procesar, porque las presiones de la vida cotidiana hace que se busquen “escapes”, porque el análisis de las noticias ha caído en desuso, porque cada vez somos más los que vegetamos miserablemente a la espera del “golpe de suerte” que nos libere, porque ya el uso de estupefacientes es la norma para modificar la realidad propia aunque sea por unos instantes de ensueño.
 
Crecí al lado de las vías. El sonido de los trenes es el sonido de mi infancia. Y los trenes eléctricos de Moreno a Once fueron los que me acercaban semanalmente a Buenos Aires. Recuerdo que el fabricante era “Toshiba”. Recuerdo a sus pisos acolchados, su color amarillo, sus verdes y rebatibles asientos para dos, sus ventanillas y sus pasamanos. Ahora, los pisos no están más acolchados, los asientos son diferentes para que mayor cantidad de personas viajen paradas, las ventanillas son las mismas y los pasamanos cambiaron. Pero los coches SON LOS MISMOS. Si se ve algo diferente, es pura cosmética mercantilista.
 
Donde hay subsidios, donde hay dinero, hay favores que retribuir. Ha sido, es y será. Negar la corrupción es otra forma de corrupción, aunque sea por omisión de reconocer la realidad.
Creer en la imagen es caer en el engaño de los sentidos. La simpatía de las personas no depende de si son o no honestos, si la honradez rige sus vidas. Y si son “empáticos” tenderemos a “ponernos de su lado” sin siquiera cuestionarnos lo que se nos dice, sin siquiera hacer un simple análisis de verosimilitud y veracidad.
 
Otro grave error –o no– es hablar de “accidente”. Un accidente es algo repentino, involuntario, azaroso. Es un estado que aparece en algo sin ser parte o esencia. Es algo ajeno a la naturaleza de la cosa. En un accidente, no hay responsabilidades civiles, porque “nadie es responsable” de lo que la Divina Providencia disponga...
Sin embargo, acá no estamos ante un accidente sino ante una tragedia generada por la corrupción. Y si se habla de “accidente” o se lo hace intencionalmente o se lo hace por ignorancia de la riqueza del castellano. Hágase como se lo haga, es criminal expresarse así. Exculpa a los responsables.
 
 
Los argentinos nos sabemos jactar de nuestra “viveza criolla”. Y por eso, cuanto más corrupto se es más se lo admira. Se justifica el robo porque “por lo menos hacen”. Se miente, se engaña, se estafa como parte de “la identidad nacional”. Las leyes se crean para eludirlas. Los contratos se firman para incumplirlos. Se contrata a quien más “retorno” ofrece antes que al que mejor precio y calidad tiene. El victimario se victimiza y siempre “la culpa la tiene el otro”. Todos tienen su añagaza, sino son bo.udos que simplemente sirven para escarnio. Se actúa irresponsablemente porque se sabe que la impunidad cubre cualquier acción.
“Todos los hombres son buenos, pero si los vigilamos son mejores”, decía Perón. Pero, ¿quién controla al que controla? ¿Quién impide la discrecionalidad del poder? Sólo el voto. Y para ello, falta casi dos años de labilidad…
 
Y, ante los avisos de que “fue una acción ejemplar de las fuerzas de seguridad”, que “ya no habían víctimas que rescatar de la formación” y de la opinión de “expertos” que indicaban que “ante una situación límite, las personas pueden vagar desorientadas”, nadie daba crédito a la búsqueda del papá.
Y tal como en “Finding Nemo” el padre vence a todos los miedos, vence a todas las circunstancias en su contra y emprende la lucha solitaria en pos de encontrar a su hijo. Como en la película, lo consigue, aunque lamentablemente el encuentro no fue igual.
 
Resulta que Lucas es el culpable, dado que viajaba en un “lugar prohibido”. No es la falta de mantenimiento, ni la ineptitud, ni los materiales “fatigados”, ni el dinero que se desvió hacia diversos bolsillos, ni la falta de controles. No. La culpa es de Lucas por viajar.
En realidad, la culpa es de todos nosotros por permitir…

jueves 12 de enero de 2012

3 de Enero

Quien escribe es quien ha escrito la totalidad del presente blog, la Web, algunos "reportajes", los "homenajes" que en la presente entrada se encuentran, las salutaciones por los años nuevos, etcétera, etcétera, etcétera, aunque siempre le he atribuido la autoría a otra persona....

Mi suegro es internado por última vez en 2001 y yo me hago cargo de cuidarlo en nombre de mi esposa durante más de 15 horas al día hasta que logramos el traslado de la Fundación Favaloro hasta la Clínica Pergamino. Mi suegro fallece en la segunda semana de marzo, estando en la habitación únicamente su hermano José Caluch y yo. Quedo muy impactado porque lo último que hace conscientemente, es acariciar la “pancita” de mi esposa como haciendo el único y último mimo al nieto. Y por eso, al año escribo lo siguiente que fue enviado por correo electrónico y preparo también la web, dándole todo el crédito a mi esposa:

El 20 de enero de 2001 pude lograr lo que nadie: convertí al cofundador de Caluch Viajes –mi papá– en el hombre más feliz del universo cuando supo que sería abuelo.

Cuando papá tenía 13 años, su padre se mudó de Pergamino a Avellaneda. Desde esa edad, papá trabajó como cadete en la Casa Beige, en Gath y Chaves y en Coppa y Chego. Más tarde fue vendedor de repuestos en una agencia Chevrolet (Cepita y Vélez Sársfield) y en un comercio grande de automotores que estaba en Entre Ríos y San Juan, en plena Capital Federal.

Como los tiempos eran difíciles, era mejor ahorrarse el níquel del tranvía y andar en bicicleta. Un 7 de mayo, cuando papá tenía 19 años, tuvo un accidente por Constitución cuando iba pedaleando al negocio donde trabajaba mi tío José. Desde ese momento, a papá se lo conoció como "el rengo Elías". Pero dicha deficiencia jamás le impidió el seguir bailando y posteriormente el conducir automotores.
Con el paso del tiempo, a mi tío le fue ofrecido comprar un vehículo de transporte urbano de pasajeros en la ciudad de Pergamino. Esto le dio la oportunidad a papá de regresar al lugar de nacimiento porque podría despuntar su pasión: el manejo. Ese fue el comienzo de la carrera de transportistas de mi papá y mi tío: allí, hace más de 40 años, comienza la historia de Caluch Viajes.

Fueron renovadores del transporte de pasajeros en Pergamino. Ingresaron a la línea "de los azules" (porque más que por número se conocían por sus colores) cuando para ir de un punto al otro de la ciudad había que dar vueltas por toda ella. Le dieron una tónica distinta. Abrieron dos recorridos nuevos y modificaron el color de las unidades. La reinauguraron un 9 de julio transportando gratis a todo el mundo, dando así la oportunidad de que todos los vecinos conocieran los nuevos recorridos. Eso permitió que duplicaran la recaudación a partir del 10.
Con el correr del tiempo y los kilómetros se extendieron hasta Acevedo (otra localidad vecina a Pergamino) e incluso trabajaron para Somisa llevando y trayendo personal en cuatro viajes diarios. Y por las noches, llevaban orquestas a fiestas y bailes, como ser las de Pedro Grilli, Humberto de los Reyes, la orquesta Pernambuco y René Torre.

Eran tiempos de tomar decisiones para poder crecer. Entonces, ambos hermanos optaron por dedicarse al turismo. Y antes de tener todo legalizado y estar en condiciones de operar conforme a las normas, hacían viajes casi familiares a la Capilla de la Difunta Correa, a la ciudad de Mendoza, a Córdoba, a Mar del Plata, etcétera, con gente del barrio, parientes y amigos.
Estaba entendido que si había hotel y precios acordes con lo que la gente podía pagar, dormirían en cama y sino se arreglarían arriba del ómnibus, aunque por suerte siempre encontraban el hotel adecuado. ¿Alguna vez ha soñado con hacer algo, sin haber llegado a reunir nunca el valor necesario para intentarlo? Pues bien, papá y mi tío tuvieron el valor para llevar a cabo la empresa y capacidad para soportar la incertidumbre.

Desde entonces, el nombre de la ciudad donde nació papá, Pergamino, ha estado presente en toda la República y en los países vecinos.
Hace 17 años que estoy trabajando en turismo, y si bien desde que nací me encuentro dentro de este mundo en el que siento como muy habituales los olores a aceite y grasa de taller, a combustible, a asados hechos por los mecánicos y chóferes, soy una profesional del turismo y del transporte por vocación y por pasión por lo que hago.

Tengo la sensación de que no sólo me arrullaba mamá sino que además me acunó el sonido del motor de un ómnibus y su movimiento. Y no faltó mi nombre en una de las unidades, en una de mis "cunas".
Como cada circuito que en la actualidad vendo lo descubrió, lo imaginó y luego hizo realidad mi padre y –según la ocasión– en compañía de uno de mis primos, me corre una rara mezcla de familiaridad con la alegría que eso genera y la melancolía de la certeza de que nunca más se repetirá.
El orgullo que genera saber que cuando nadie advertía de la riqueza de Talampaya él la vivió y lo trasmitió; cuando nadie había hablado de Caleta Valdés, él nos hizo bajar del ómnibus para ver lo imponente del mar y su fauna marina; lo que significó cruzar sin frenos la Cuesta de Miranda, lo mismo que cada aplauso que él recibía al girar en una curva peligrosa, casi con una rueda afuera de las rutas serpenteantes del NOA; como así también recordar que para cada circuito ponía la música acorde haciéndonos sentir el lugar que veíamos; ese orgullo nadie me lo podrá arrebatar jamás...
No puedo dejar de recordar también el famoso micrófono, donde el mismo era un vínculo más entre la gente ya que nadie podía sentirse excluido en cada excursión: todos pertenecían a una gran familia y la alegría era protagonista de las vidas de los pasajeros mientras el viaje duraba.
Todo esto me hace sentir una privilegiada: es mi papá quien nos hizo el tarifario que hoy nos sirve de elemento de trabajo, porque son sus itinerarios los que ponemos a consideración de nuestros clientes con éxito. Pensar, creer, soñar, arriesgar: son los verbos que aprendí de papá, porque tanto se piense que se podrá como que no se podrá, se estará en lo cierto; porque lo que vemos, somos y obtenemos depende de lo que creemos.
Siempre decía que la salud no depende sólo del descanso, sino también de la satisfacción, la gratificación personal, el hecho de relacionarse productivamente con los demás, la aceptación, la autoestima y los objetivos de la vida. Y terminaba enfatizando que el turismo es la gran ayuda a la salud.
Tuvimos muchas diferencias pero también dos grandes coincidencias: el gusto por viajar y la música.

Dije al comienzo que el 20 de enero de 2001 pude lograr lo que nadie: convertí al cofundador de Caluch Viajes –mi papá– en el hombre más feliz del universo cuando supo que sería abuelo. Pero también logré que se sintiera el más triste de la tierra: sabía que no podría conocerlo.

Sus sueños de comprar un vehículo con más asientos "porque la familia se agrandaba", de cantarle las canciones que su padre cantaba, de poder enseñarle el mundo que tantas veces recorrió, de contarle a toda persona que sería abuelo, de enseñarle a manejar, de tenerlo en brazos, fueron sólo eso: sueños. La persona que se ilusionaba con cumplir los sueños ajenos sabía que su salud no lo estaba acompañando.
El 8 de marzo del año pasado, colocó su mano sobre mi incipiente panza para poder quedarse dormido. Era su último cariño a su nieto y también su despedida...


Papá: voy a tratar de cumplir con uno de tus anhelos, voy a mostrar a todo el mundo tu nieta, como un homenaje al cumplirse un año en que ya no puedo oír tu voz del otro lado del teléfono, ni verte manejar tu auto, ni acompañarte a los bailes, ni cocinarte la comida que te hacía mi abuela, ni pelearnos, ni escuchar de tu boca que tu mayor error fue retirarte de la empresa que fundaste. Es por eso que en la Internet he puesto fotografías de tu nieta (y si, no era un nieto como pensabas) para que puedas mostrarla en todos los lugares donde estuviste. Para ello, sólo hay que ir a la dirección que se encuentra abajo.

http://www.martacaluch.com.ar/


Que disfrutes mostrando a tu nieta, Giuliana María. Es para vos, Papá.



Por lo particular de la fecha, este mail causó un gran impacto y casi una década después se lo sigue recordando ya que la Presidente continúa enviándolo en su beneficio personal, como así también el que escribí en 2004, cuando ya se había tomado la decisión de crear “Marta Caluch S.A.”:

Quizá cometa el pecado de simplificar complejos estados del alma humana al intentar escribir mi recuerdo de cuando Papá decidió regresar con Mamá, pero ello no me importa. Mi hija no dice que han muerto, ella dice que tanto el abuelo Elías como la abuela María están en la luna. Y acaso sea mejor, porque a la luna la vemos y podemos imaginar que desde ella nos cuidan desde arriba...
Hace dos años, en esos convulsionados días que el imaginario colectivo a optado por olvidar y hasta pensar que nunca existieron, decidí que lo mejor era escribir mi homenaje al cumplirse una año de su fallecimiento, pero que a la vez diera esperanzas para todos los amigos que la actividad comercial me trajo y que como tantos otros argentinos la estaban pasando muy mal y sin ánimos para seguir adelante. Defendí el pensar que cumplí con mi cometido a raíz de todas las respuestas recibidas y el año pasado decidí no escribir nada y dejar que mi homenaje siguiera su curso...

Papá siempre me decía que hay personas que cometen un viaje. Y que ese error obligatoriamente el Agente de Viajes debe evitar. Sólo comete un viaje quien le fue expedido un tour.
A veces, el limitado recuerdo –exacerbado y a la vez menguado– de la pasada vivencia en un lugar conspirará para que el cliente no vuelva satisfecho. Empero, nunca se regresa: ni el lugar ni nosotros somos los mismos. Un viaje es una serie de procesos mentales antes que un desplazamiento físico.

La contemplación de la naturaleza es de carácter inefable. El hecho humano, por complejo que sea, siempre podrá ser descifrado por humanos. Un glaciar avanzando, la huella de un dinosaurio (tan lejano que lo juzgamos irreal), cientos de kilómetros de silenciosa y enorme soledad árida, rocas de 7 kilómetros de alto, lagunas con algas azules en aguas hirvientes, el rugir del agua al suicidarse en la selva paranaense, árboles devenidos en piedra, el caminar por el techo de América (tan vasta y tan plana es la puna), alerces anteriores a que Platón escribiera sus diálogos, el mágico instante de una trucha saltando fuera del agua en busca de alimento y “esa mano sobre esa panza con vida propia en ese justo y último momento” corresponden a un orden impenetrable a la mente mortal.
Destinada a ser inaccesible, la naturaleza puede estar urdiendo planes en contra de nuestros deseos. Además, miles de años (miles de miles de años) y ¡justo en el presente es cuando suceden las cosas!

Todo acto de entender y percibir implica el recortar, abstraer e ignorar. El problema es que no todos lo hacemos de igual forma: las selecciones son individuales.
¿Se puede viajar a las islas griegas sin haber leído a Homero? ¿Se puede visitar la Capilla de Huacalera sin haber leído a Sábato? ¿Se puede recorrer la Cuesta de Lipán con música de Jazz? Por supuesto que sí, aunque el placer de estar sea infinitamente menor. Si no sabemos que las estrellas se ocultan o desnudan a nuestra vista dependiendo del hemisferio, nunca elevaremos conscientemente nuestros ojos al cielo.
Es por ello que Papá gastaba todo su descanso en la cuidadosa elección de la música a pasar en cada uno de sus viajes y en estudiar cada vez más la historia, los mitos y las leyendas del lugar, mientras Mamá confeccionaba una por una las almohadas que los pasajeros utilizarían en cada asiento y le acercaba qué leer entre mate y mate.

La vida de un viaje siempre es función de la velocidad con la que el tiempo fluye: más lento en la niñez, más lento en la ansiedad sin contención, más lento en la ignorancia, más lento con malos servicios, interminable si no se cumple con lo que se prometió. Y uno de los principales anhelos de Papá era que cada viaje resultara cortísimo, aunque el recorrido (siempre en micro, siempre conduciendo él) fuera de 15 o más días.
Papá era un convencido de que toda persona que agradezca las diferencias gusta de viajar. Y que quien prefiere el eterno regreso al descubrimiento, a la variedad o la novedad ha sido un maltratado pasajero por alguna agencia y que –escaldado– cuando consiguió lo que buscaba, prefiere conservarlo a aventurarse por algo superior. A Papá siempre le gustó éste último porque sabía que lo convertiría en el primero...

El 7 de marzo de 2001, mi tío me llama y me dice que lamentablemente deberé adelantar mi proyectado viaje a Pergamino. Así que cancelo mi visita de seguimiento de embarazo con el médico y realizo unos trámites fuera de la oficina. Al regresar, un delincuente me tira una sustancia con un olor pestilente (¿se acuerdan de esa modalidad?) Claro está que con los acontecimientos que se apresuraban y la vida que llevaba no me percaté de lo ocurrido hasta luego de regresar a mi despacho. Mi única desesperación era que no se tratara de ninguna sustancia tóxica que lastimara a mi bebe.

Ya en el trayecto de la terminal de ómnibus hasta la clínica, mi tío me confirma la sospecha que el estado de irreversibilidad del cuadro clínico de Papá había llegado a su fin. Así que no nos separamos de él. Lo demás ya lo he escrito hace dos años atrás.

Hay un dolor inexplicable porque no encuentra lugar físico donde molestar. Ese dolor es no poder mostrar la nieta a los abuelos. Ese dolor es no poder verles más. Ese dolor es no poder conversar con ellos. Ese dolor no se cura con remedios y a medida que pasa el tiempo no cede ni cesa.

La visión del glaciar es instantánea y el lenguaje sucesivo. Así que no importa el talento con las letras: nunca se podrá reproducir en palabras ni la magnificencia de la naturaleza ni la visión de la derrota que produce la enfermedad.

Así como en un fusilamiento al amanecer el único que no tiene sueño es el condenado inevitable, en estas situaciones el único que no duerme es el desesperado hijo que ve como poco a poco se convierte en huérfano.

Papá, tu nieta no para de bailar las canciones que vos cantabas ni dejar un día sin tomar tu foto (la misma que le diste a Mamá para que llevara en su cartera de soltera) y darle un beso. Jamás le indiqué que hiciera esto ni le enseñé baile alguno. Además, adora viajar y conocer, la velocidad ligeramente prudente, la comida que nos hacía Mamá, los aviones y principalmente los autos. Te lo quiero decir para que no sólo te enteres que tiene tus gustos sino que también se lo cuentes a Mamá, como ya le habrás contado de las caricias que le hacías “al nieto” en mi panza.

Son tus aciertos y tus errores los que hacen que aun me encuentre en la empresa que creaste y ayudaste a crecer.

¿Sabés qué? A medida que pasan los días, la empresa y yo te extrañamos y te necesitamos cada vez más. Espero dentro de poco volver a hablarte sin esperar respuesta y dejarte de regalo el revoloteo de tu nieta y las tres rojas rosas en el florero que gracias a tu hermano pudimos conseguir.

Existimos en virtud del recuerdo que los demás tienen de nosotros. En lo que a mí respecta, seguiré bregando para que no se te olvide. Creo que ya hay varios que suponen que nunca te has ido: ¡si con solo ver la luna, ya sabemos dónde estás!


El 3 de enero habría cumplido 79 años Elías, el abuelo de Giuliana.
Quien más, quien menos, en Pergamino todos lo conocían. Claro, lo conocían en su faceta pública. No como yo... Tuvimos enormes diferencias y las tendríamos hoy.

Jamás (entre otros etcéteras) yo avalaría a alguien que le tira un cuchillo a la cara del hermano con ánimo de lastimar, no alimenta a su hija, golpea salvajemente a su esposa embarazada hasta hacerle perder al bebe, abandona en su casa a su hija a la divina providencia sin vigilar que ésta se intenta suicidar a la vez que se emborracha y llama a cualquiera que encuentre en la guía telefónica, golpea más ferozmente a su esposa enferma terminal de cáncer de colon (colostomía incluida), puebla compulsivamente a la Argentina sin hacerse cargo de su actividad conejeril, mantiene familia paralela en el N.O.A., no provee de vestido a su hija, cultiva con fruición el egoísmo, usufructúa del amor de su hermano hasta su muerte, justifica su desdén con "si no fuera por mi pierna", miente y engaña como medio de vida, pide perdón ya en sus últimos días para no morir solo y permite que el novio de su hija sea quien la cuida, alimenta y viste cuando éste (menor de 20) no tiene por qué hacerlo....

Sin embargo, nos teníamos mutuo cariño, mas no respeto. Al final, él me respetó, yo nunca lo pude hacer.
Igualmente, sigo cumpliendo con sus encargos...

El cariño nada tiene que ver con los méritos o deméritos. Podemos querer a alguien que ha sido una muy mala persona, incluso con nosotros. El amor, nada tiene que ver con la ética.

Cada vez que voy a Pergamino, visito su tumba, limpio la lápida, discuto con él y rezo por su salvación.


Hay muchas cosas que no digo de mi suegro y que es menester que mi hija sepa, como debe saber -llegado el momento- la verdad. Estamos acostumbrándonos a que "el relato" construya "la" realidad en vez de los hechos.


(Por eso, existe el siguiente blog:
soloparamihija.blogspot.com)

Jorge A. Rossi
Vicepresidente Marta Caluch S.A.

domingo 25 de diciembre de 2011

Feliz Navidad

Para los oprimidos, para los opresores. Para los que sufren por amor, para los enamorados. Para los perseguidos, para los perseguidores. Para los infelices, para los felices. Para los que son, para los que creen serlo. Para los que finalizan, para los que inician. Para los que se ocultan, para los que se muestran. Para los que escriben, para los que leen. Para los desgraciados, para los agraciados. Para los desesperados, para los esperanzados. Para los solos, para los acompañados. Para los tangueros, para los rockeros. Para los enfermos, para los sanos. Para los que compran, para los que venden. Para el que empuja, para el que permite el paso. Para los ladrones, para los policías. Para los que producen, para los que consumen. Para los que crean, para los que copian. Para los que ganan, para los que pierden. Para los que necesitan GPS, para los que hacen su camino. Para los que bailan, para los que tocan. Para los que engañan, para los que no mienten. Para el fiel, para el infiel. Para el honesto, para el deshonesto. Para los que escuchan, para los que no quieren oír. Para los que miran, para los que ven. Para los Trolls, para quienes no los alimentan. Para los que aman, para los que desean hacerlo. Para el ignorante, para el que no sabe que lo es. Para los que conocen, para los que estudian. Para el patético, para quien no se lo hace notar. Para los que discuten, para los que componen. Para los que se equivocan, para los que reinciden. Para el que pega, para el que recibe. Para el que tira petardos, para el que sufre por los ruidos. Para los que se intentaron suicidar, para los que los salvaron. Para el que descansa, para el que trabaja. Para el accidentado en festejos, para el médico de guardia. Para el que necesita de transporte, para el chofer que lo lleva. Para los que buscan compañía, para los que la brindan. Para los hijos, para los padres. Para el egoísta, para el generoso. Para el que se interesa, para el que no le importa. Para el que cobra, para el que paga. Para el que estafa, para el que no. Para los que empiezan la vida, para los que la terminan. Para los que se pierden, para los que se encuentran. Para el que sueña, para el insomne. Para los que no tienen crédito, para los de abono ilimitado. Para el que ayuda, para el que la necesita. Para los que regalan, para los que antes lo podían hacer. Para los analfabetos, para los que le leen. Para el asesino, para el pacifista. Para el recatado, para el desmedido. Para los que viajan, para los que nunca tuvieron valijas. Para el usurero, para el que le paga. Para los que se entregaron, para los que aun luchan. Para los que creen, para los que no tienen fe...

Para algunos, la redención. Para los otros, el cielo. Para todos, FELIZ NAVIDAD!!!

Atentamente,
Jorge Alberto Rossi

viernes 16 de diciembre de 2011

Lex dura lex sed lex?

Hay una responsabilidad inmensa que todos los legisladores soslayan o bien ignoran al dictar leyes, dado el tenor y. la congruencia de nuestro sistema normativo...
Pero, de que nacionalidad son los que legislan en la República Argentina? Acaso, "deberían" ser diferentes a la sociedad que los cobija?

El "sistema" judicial es simplemente un lugar a donde nunca debemos entrar. Hay que dispararle a los pleitos judiciales y FUNDAMENTALMENTE a la judicialización de las cuestiones de familia. O acaso queremos que un burócrata decida ateniéndose a las leyes que "nos hacen" merecer?
El problema principal es que en un juzgado no somos "personas" sino "causas". Y por ello, no se piensa que detrás de cada drama hay individuos. Solo se piensa en lo que se ve: papeles y papeles y más papeles, escritos para pedir o exigir, en un juego que se desarrolla entre abogados y personal del juzgado bajo las reglas del código de procedimientos...
Sin embargo, somos personas sepultadas por resmas. Almas que penan entre folios y tomos. Ilusiones que se esfuman ante la falta de respuestas...

Qué es lo que hace que un individuo decida iniciar causa tras causa gracias a su perversa decisión de mentir descaradamente? Qué es lo que hace que un individuo olvide que lo primero en su vida es defender y proteger a los hijos?
Qué clase de estupidez hace que un individuo dirima sus fobias, sus frustraciones, su ineptitud, su egoísmo, su megalomanía, sus torpezas, su envidia, sus odios, su mitomanía y su ignorancia en los estrados judiciales?

Tenemos jueces que hacen caso al pedido de una pobre chica enferma. Y por eso, liberan al violador. Y por eso, permiten que se casen. Y por eso, la pobre chica muere asesinada por el paupérrimo fallo o por el monumental yerro, es lo mismo...

Cansado, harto estoy de ver a 5 (cinco) personas viajando en una motocicleta: ambos progenitores y sus tres hijos. Lo mismo de harto que estoy de ver cómo criaturas van paradas en el asiento delantero de un auto o de cómo displicentemente los padres aceptan que los hijos adolescentes regresen casi en coma alcohólico a sus casas. Pero aquí, nadie los vigila ni a los padres ni a los hijos y ningún asistente social se hace presente y ningún juez toma cartas en el asunto...

Cuando hace días atrás escuché una conversación y un silencio, me prometí que ello "no me afectaría". Sin embargo, hasta hoy, no puedo soslayar mi tristeza e indignación.
El hecho fue el siguiente: me toca ir a buscar pasajeros con otro compañero a un barrio "peligroso". Hasta aquí, nada extraordinario.
Se sube un chico (no más de 10 años), su madre y "la pareja" de la madre. El chico me saluda denotando alegría desbordante: había salido de un cumpleaños en el que su papá se encontraba...
-"Viste mami que lindo que estuvo? A mí me gustó el regalo que me hizo papi, y a vos?"
La madre no contestó... Simplemente se quejó del ex marido por una trivialidad y buscó complicidad en su pareja. Desde ese momento, y hasta que llegamos a destino, el chico no habló más... El que sí habló fue la pareja de la madre.
-"A ese hijo de pu.a no lo quiero cerca"
-"Vos no tenés padre, está muerto..."
-"De los 10 años que tiene él (por el chico) el negro de mie.da te debe 9 años de alimentos. Que pague si lo quiere al nene"
-"Si ese negro de mie.da quiere venir a casa a verte (por el nene), yo no lo voy a dejar, le voy a dar una patada en el cu.o y lo voy a ca.ar a trompadas, entendiste?"

Las barbaridades siguieron (y en aumento), y no las reproduzco por vergüenza ajena y profunda indignación propia...
Lo que más me duele y me sigue molestando como una basura en un ojo fue que la mamá no solo fue incapaz de frenar la violencia sino que la propendió. Y -claro está- aquí no había asistente social alguno...

Voy, como el "compañero Moyano" ayer, a hablar ahora sin eufemismo alguno.
Quizá me conozcan como el psicópata, el "cafishio", el vendedor de drogas, el borracho, el travesti, el violento, el drogadicto, el violador serial, el corruptor de menores, el ladrón, el vividor, el vago, el extorsionador, el jugador, el HDP, el perverso, el sociópata y cuanta película la Sra. Presidente de la Sociedad Anónima que integro, haya dicho que soy...

Sin embargo, tengo nombre. Yo, Jorge Rossi (Vicepresidente de Marta Caluch S.A. y artífice de que esa empresa haya sido y aun sea más allá de los incesantes esfuerzos de la presidencia por llevarla a la ruina), no me drogo. No fumo. No tomo. Jamás he mantenido relaciones extramatrimoniales. Nunca engañé, excepto con la verdad. Me es imposible cometer ilícito alguno. No sufro de ludopatía. Odio la violencia. Me irrita la estupidez. El dinero no ha sido nunca algo que siquiera mínimamente me interesara. He trabajado desde los 17 años...
Sin embargo, sufro de constantes denuncias penales, como así también de la pena de no poder estar como padre al lado de una hija que he criado y cuidado desde que nació. Y que lo he hecho a veces en soledad por incapacidad de su madre de aceptar y cumplir el rol de tal.

Es el promedio: los demás son los merecedores del castigo, pero quedan impunes. Así que "la ley" me persigue... En el promedio, los "culpables" tienen su "pena".

Pregunto: cuándo terminará mi incesante ir a los tribunales? Cuándo volveré a ejercer mi rol de padre? Quien vela por el bienestar de mi hija?
Ah, cierto! Ahora viene la feria judicial, el brote psicótico seguirá y la justicia... Bueno, ya sabemos: la justicia tiene sus tiempos.

jueves 1 de diciembre de 2011

Conversaciones escuchadas por allí...

"-Ay! No sabía que era taaaan lindo!!!"
-"Viste? Yo te dije que vinieras... Y qué pasó???"
-"Yo ya quería que me tocara ni bien lo ví!
-"Y???"
-"Es un amor! Hablamos, nos besamos, y..."
-"Guacha! Ja ja ja ja... Y?"
-"Todo bien con el pibe... Creo que vamos a empezar a salir, me invitó para mañana ir al Club de Campo... No es lindo?"
-"Siiiiii!!!"
-"Che , me acordé... Te enteraste lo de Sol"
-"No, qué pasó?"
-"Se separó. Dice que Fer la tenía ahogada, que no le dejaba hacer nada, que la alejó de su familia, que es violento con ella y con los chicos y no sé cuántas cosas más..."
-"No te puedo creer! Es que se casó muy joven... Y qué te dijo de los nenes?"
-"Mirá, ella me dijo que para sacarlo a Fer de su vida le puso una denuncia por violencia sicológica, y que por eso esta semana le prohibió la entrada al country..."
-"Entonces, se separó antes? No entiendo, qué dicen los nenes?"
-"No, no... Ella se separó prohibiendo la entrada de Fer a su casa durante tres meses y tampoco puede ver a los chicos. Me dijo Sol que el tipo es un psicópata que la maltrató sicológicamente, que es un manipulador que la alejó de su padre y su hermana y de todas sus amistades y que teme que le haga daño a Agus y Fito"
-"Che boluda, vos no me estarás gastando no? Porque ella se habla con todos los primos y tíos, nunca dijo nada bueno de su padre y su hermana y si no fuera por Fer, no sabría ni siquiera prenderse el corpiño... Y además, de vez en cuando se reúne con nosotras, ya que es la única casada y con hijos del grupo..."
-"Cassandra, no me jodas! Si hizo una denuncia para que Fer no se acerque ni a ella ni a sus hijos debe tener razón... Nadie es tan hijoputa como para hacer esto sin razón!"

lunes 29 de agosto de 2011

Quo Vadis?

-"A donde vas?"
-"A Sebastopol"
-"Mientes, me dices que vas a Sebastopol para que yo piense que vas a Moscu, cuando en realidad vas a Sebastopol... Mientes!"

lunes 6 de junio de 2011

Comunicado por cancelación de vuelos

Aerolíneas Argentina y Austral comunican que, como es de público conocimiento, debido a la actividad que sigue mostrando el volcán Puyehue que sigue afectando gran parte del  territorio patagónico, no operará sus vuelos a destinos del sur del país por razones de seguridad.La suspensión de los vuelos será:
  • Hasta el próximo domingo 12 inclusive entre el aeroparque Jorge Newbery y Bariloche, Chapelco, Esquel y viceversa;
  • Hasta el jueves 9 inclusive, entre aeroparque y Trelew, Neuquén, Viedma, Río Gallegos, Calafate, Ushuaia, Río Grande, Comodoro Rivadavia, Bahía Blanca, Santa Rosa, San Rafael y viceversa.
  • Asimismo, las operaciones nocturnas a Santiago de Chile y Mendoza, también serán suspendidas hasta el jueves 9 inclusive.

Los pasajeros afectados por estos vuelos podrán dejar sus pasajes abiertos por un año de la fecha de emisión pudiendo actualizarlos sin penalidad alguna.
 
La programación indicada podría tener modificaciones sujetas a los cambios en la situación meteorológica por lo que Aerolíneas Argentinas y Austral actualizarán la información todos los días a través de un comunicado que se emitirá a las 14:00.

sábado 30 de abril de 2011

24-Jun-1911 / 30-Abr-2011

FRAGMENTOS DE "SOBRE HÉROES Y TUMBAS"

“...Colosales cataclismos levantaron aquellas cordilleras del noroeste y desde doscientos cincuenta mil años vientos provenientes de la regiones que se encuentran más allá de las cumbres occidentales, hacia la frontera, cavaron y trabajaron misteriosas y formidables catedrales.

Y la Legión (los restos de la Legión) sigue su galope hacia el norte, perseguida por las fuerzas de Oribe...

...El arroyo Huacalera arrastra los pedazos de carne, aguas abajo, mientras los huesos van siendo amontonados sobre el poncho.

El alma de Lavalle advierte las lágrimas de Danel y reflexiona así: “Sufres por mí, pero deberías sufrir por ti y por los camaradas que quedan vivos. Yo no importo, ahora. Lo que en mí se corrompía, tú lo estás arrancando y las aguas de este río lo llevarán lejos, pronto ayudará a una planta a crecer, quizá con el tiempo se convierta en flor, en perfume. Ya ves que esto no debería entristecerte. Y, además, así sólo quedarán de mí los huesos, lo único que en nosotros se acerca a la piedra y a la eternidad. Y me conforta que guarden el corazón. ¡Tan lealmente me ha acompañado en la adversidad! Y también la cabeza, sí. Esa cabeza que aquellos doctores dicen que nada valía. Quizá lo dijeron porque me repugnaba aliarme con extranjeros o porque esa larga retirada les pareció absurda y sin objeto, porque no me decidí a atacar a Buenos Aires cuando temamos sus cúpulas a la vista: esos intelectuales que no sabían que en aquellos días en que volví a ver los campos en que fusilé a Dorrego me atormentaba su recuerdo, y más ahora que veía que el pueblo de la campaña estaba con él y no con nosotros...”
 
Ernesto Sábato

jueves 31 de marzo de 2011

Ferrocarril a Machu Picchu

Perurail S.A. informa que a partir de mañana, 1 de Abril de 2011, retomará el horario regular de sus trenes.
Sin embargo, debido a que Ferrocarril Transandino S.A. (concesionario de la vía férrea) continúa efectuando trabajos de prevención y contención en varios puntos de la vía entre Poroy y Ollantaytambo, los servicios bimodales para los trenes de tramo largo (desde/hasta Poroy) tanto sean "Expedition", "Vistadome" o "Hiram Bingham" se mantendrán - en principio- hasta el 15 de Mayo de 2011.


Servicio bimodal: Bus desde Cusco hasta la estación Ollantaytambo y viceversa; Tren desde Ollantaytambo hasta Aguas Calientes y viceversa.

jueves 24 de marzo de 2011

Over the Rainbow

When all the world is a hopeless jumble,
And the raindrops tumble all around,
Heaven opens a magic lane.
When all the clouds darken up the skyway
there's a rainbow highway to be found
Leading from your window pane
To a place behind the sun
Just a step beyond the rain

Somewhere over the rainbow,
Way up high
There's a land that I heard of once,
In a lullaby.
Somewhere over the rainbow,
Skies are blue.
And the dreams that you dare to dream
Really do come true.

Someday I'll wish upon a star
And wake up where the clouds are far behind me;
Where troubles melt like lemon drops,
way above the chimney tops,
that's where you'll find me.

Somewhere...
Over the rainbow
Bluebirds fly.
Birds fly over the rainbow
Why then oh why can't I?
If all those little bluebirds fly.
Beyond the rainbow..
Why .. oh .. why .. can't I?

Someplace where there isn't any trouble...
...do you suppose there is such a place, Toto?
There must be.
It's not a place you can get to by a boat or a train.
It's far, far away...
Behind the moon
Beyond the rain

Somewhere, over the rainbow, way up high,
There's a land that I heard of once in a lullaby.

Somewhere, over the rainbow, skies are blue,
And the dreams that you dare to dream really do come true.

Someday I'll wish upon a star
And wake up where the clouds are far behind me.
Where troubles melt like lemon drops
Away above the chimney tops
That's where you'll find me.

Somewhere over the rainbow, bluebirds fly,
Birds fly over the rainbow,
Why then, oh why can't I?

If happy little bluebirds fly
Beyond the rainbow,
Why oh why can't I?

Someday I'll wake and rub my eyes,
and in that land beyond the skies you'll find me.
I'll be a laughing daffodil
and leave the silly cares that fill my mind behind me.

If happy little bluebirds fly
Beyond the rainbow,
Why oh why can't I?

http://www.youtube.com/watch?v=pG9snHbpnw4